Tenemos la niñera Ideal?

Si tu elección ha sido buscar una niñera o cuidadora para tu hijo y que se quede en casa los primeros años en lugar de guardería debes saber que tienes muchas ventajas, pero también es verdad que siempre nos queda el miedo de si le estará dando un trato adecuado, si cuida como a ti te gustaría a tu hijo y sobre todo si él o ella están contentos y felices con la nueva persona que los está cuidando.

Vamos a pasaros ahora una serie de cosas  a tener en cuenta que muestran que la niñera o educadora que has elegido no es la adecuada para el cuidado de tu hijo o hija.

  • Tu hijo se muestra muy llorón cuando se acerca el momento de llegar la niñera, lo notas triste, temeroso… Tenemos que tener en cuenta que debe existir un periodo de adaptación de unas dos semanas donde es normal que tu hijo llore cuando te vayas o esté ansioso cuando se acerca el momento que viene su educadora, pero pasado este periodo si los síntomas siguen es conveniente investigar los motivos por los que tu hijo sigue así.

En muchas ocasiones no tiene porque haber un problema importante sino como nos ocurre en todas las relaciones humanas entre tu hijo y la niñera o educadora debe haber complicidad y entendimiento.

Tenemos que intentar que la niñera haga pasar un buen rato al niño, que sea divertido y entretenido estar con ella; lo lógico es que el pequeño tenga ganas de verla porque sabe que se lo va a pasar muy bien y se mostrará rápidamente ansioso y contento cuando se aproxime la hora del encuentro.

  • Ignora tus instrucciones o critica constantemente tu forma de educar a tu hijo?. Es sano y bueno que la niñera aporte nuevas sugerencias pero siempre debe de existir un respeto a como vosotros habéis decidido educar a vuestros hijos. Tiene que existir una coherencia entre como los educáis vosotros y como lo hace la niñera que se encarga de ellos, para que no haya malos entendidos y no se confunda al pequeño en según que cosas.
  • Tu hijo sufre demasiados accidente en poco tiempo, muchos de ellos evitables si estuviera más pendiente de él o ella. En este apartado tenemos que ser muy realistas y conscientes de cómo es nuestro niño. Si es un nervio, que no para de trepar, saltar, no puede estar quieto y siempre está inventando cosas sin ver el riesgo que conlleva lo que hace; tenemos que ser realistas y saber que si con nosotros se golpea, porque no para, cae y tropieza, pues lógicamente con quien esté a su cuidado, le pasará también. Nadie mejor que nosotros sabe como se comportan nuestros hijos, y si cuando se hacen daño lo pasamos mal, una persona que esté a su cuidado, se apurará aún más porque es su responsabilidad, así que simplemente tenemos que observar si el número de accidentes es el normal para nuestro hijo o si se podrían haber evitado con estar pendiente de él.

 

  • La niñera o cuidadora no te da unas explicaciones claras de lo que ha hecho con tu hijo durante todo el tiempo que ha estado con él. Es un motivo de alarma. O no es una buena comunicadora, imprescindible para este trabajo, o tiene algo que ocultar. Es necesario mantener una comunicación constante con la cuidadora. Una de las ventajas de que tengamos una niñera, es que el pequeño siempre va a tener a esa persona totalmente disponible para que esté con él. Puede jugar con él en casa, leerle cuentos, dibujar con él, hacer muchas cosas que a veces con los padres como siempre hay cosas que hacer en la casa, no podemos dedicarles el 100% del tiempo a jugar y estar con ellos. Por ello es muy importante que la niñera sea activa y con recursos y habilidades para jugar con los niños y no sentarlos con la tele o la tablet.

 

  • Encuentras a tu hijo constantemente hambriento, cansado o sucio. Si tu hijo todavía lleva pañal fíjate si tiene dermatitis del pañal habitualmente puede ser debido a que no se lo cambia de manera regular.

 

  • Llega tarde con frecuencia, la responsabilidad de cumplir un horario puede trasladarse a muchas otras facetas. Si no cumple con el horario, puede que tampoco lo haga con otras áreas de su trabajo. Es vital llegar puntual o unos minutos antes y más si los padres no se pueden ir a trabajar hasta que ella no llega.

Son todos síntomas muy visibles de que tu hijo no está recibiendo los cuidados necesarios y de que la educadora no es capaz de hacerse cargo de él y cubrir todas sus necesidades más básicas.

Esperamos que esta pequeña guía os sirva para saber si la elección que habéis hecho es la correcta o por el contrario debéis volver a buscar otra que se ajuste más a vuestras necesidades. La tranquilidad a la hora de dejar a vuestros hijos bien merece el esfuerzo.
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